Los 15 hoteles más raros del mundo

Compatirmos la lista de los hoteles más raros del mundo para inspirarte y decidir cuál incluir o tachar para siempre de tus planes de viajes.

Montaña Mágica Lodge, en Chile

Bello, intenso, natural. Montaña Mágica Lodge, en Chile, es absolutamente especial. Probablemente la rareza de este hotel resida en su "excesiva" belleza (tanto interior como exterior) y en el hecho de estar tan mimetizado con el paisaje que se erige como una gran montaña-hotel, con cascada incluida.

Todas sus habitaciones están revestidas en madera y ofrecen impresionantes vistas. El hotel es parte de la reserva biológica Huilo-Huilo, ubicada en Neltume, Región de los Ríos. La reserva forma parte de la imponente Patagonia chilena, concretamente de la ecorregión valdiviana que alberga un paisaje único de frondosos bosques templados lluviosos (uno de los siete que quedan en el planeta).

Con este impresionante telón de fondo se alza el hotel, envuelto en la más hermosa y exótica vegetación. El paisaje que ofrece es digno de conocer tanto en invierno (la montaña se cubre de nieve) como en verano, cuando la vegetación se desnuda y una cascada de agua se desprende desde la cima.

Manta Resort

El Manta Resort permite dormir en el agua, descansar junto a los peces u otros animales marinos.

En la punta de la archipiélago de Zanzíbar, en Tanzania, se encuentra la isla de Pemba, que significa "isla verde", donde existen habitaciones ideal para aquellos que alguna vez soñaron con ser parte de la fauna y flora marina.

Conrad Maldives

Fue elegido en dos oportunidades como el mejor hotel del mundo. Llegar no es nada sencillo: hay que viajar a las asiáticas Islas Maldivas, luego conseguir un hidroavión hasta Rangali, un islote perteneciente al atolón Alif Dhaal.

Se propone como una oportunidad para nadar con tiburones. ¿Buen plan?

Dog Bark Park Inn: el hotel en forma de perro

Se lo conoce como el Beagle más grande del mundo. Alberga cómodas camas en su interior (incluido su hocico). Queda en Estados Unidos.

El Dog Bark Park Innes un hotel con forma de perro (Beagle concretamente) situado en Cottonwood, en el centro norte de Idaho.

Hotel-prisión Långholmen, en Suecia

Esta propuesta sí que es rara. Convoca a jugar a ser "prisionero por un día". El hotel Långholmen, ubicado en la isla del mismo nombre en el centro de Estocolmo, permite vivir esta experiencia.

Es una antigua cárcel cerrada en 1975, que no ha sido derribada para construir el hotel sino solo reformada. Así se ha vuelto el escenario perfecto para aquel viajero que quiera sentir cómo es vivir tras las rejas. Eso sí, se trata de prisioneros/viajeros de lujo ya que el hotel ofrece cómodas camas, luminosas habitaciones con todas las facilidades y un restaurante que ofrece lo mejor de la cultura gastronómica sueca.

Harlingen Harbour Crane (Holanda)

Si te gustan las vistas panorámicas y las alturas, es tu alojamiento perfecto… ¡Una grúa! Ubicada en Harlingen, en la provincia de Friesland, al norte de Holanda, sobre el mar Wadden. La habitación de la grúa (antigua sala de máquinas) contiene todo lo necesario para pasar una noche bien acompañado (tiene capacidad para dos personas): cuenta con una moderna cama, un sofá diseñado por Charles Eames y un baño completo.

Incluso la forma de acceder a la grúa es novedosa: dos ascensores. El primero llega a una plataforma en las “patas” de la grúa y con el segundo, se accede al corazón de la misma.

Hotel Kakslauttanen (Finlandia)

Descubrir una aurora boreal en el cielo puede convertirse en un verdadero espectáculo, pero hacerlo tendido en la cama desde un iglú de cristal puede resultar aún más gratificante. Esta experiencia es posible en Finlandia, en el hotel Kakslauttanen, en el municipio de Inari (norte de Laponia).

Queda concretamente en el área montañosa de Saariselkä, ideal para practicar todo tipo de deportes y actividades como esquí, senderismo o ciclismo de montaña. “La aldea de los iglús” está abierta desde diciembre o enero hasta finales de abril. Los iglús de cristal ofrecen camas de lujo en un acogedor ambiente para contemplar las estrellas y auroras boreales como si se estuviera a cielo abierto.

Propeller Island City Lodge (Alemania)

Posiblemente este hotel sea uno de los más exóticos y originales y aún así hace falta recorrerlo minuciosamente para descubrirlo. Por fuera, es un simple edificio de Berlín con una poco llamativa fachada pintada de blanco. Por dentro, la recepción o el salón para desayunar, poblado de colores estridentes, empieza a dar algunas pistas.

Lo curioso, son las habitaciones. Se trata de un auténtico museo-hotel. El artista alemán Lars Stroschen es el responsable de las 30 “obras de arte” convertidas en habitaciones que cuentan con un diseño y decoración único.

Palacio de Sal, en Bolivia

Presume de ser nada menos que el primer hotel de sal en el mundo. Está construido en un 100% de sal. Ni siquiera el mobiliario ha escapado de este entorno en el que todo es sal: paredes, techos, sillas, mesas, etc. Enclavado en el gran salar de Uyuni (el más grande del mundo, con una extensión de 12.000 km2), este hotel ofrece un paisaje único.

Las habitaciones, con camas de sal, tienen forma de iglús y destacan tanto como el comedor del hotel, que cuenta con generosos ventanales en donde se puede apreciar la inmensidad del salar.

Kasbah du Toubkal

Imlil is una pequeña villa ubicada a más de 1.700 metros sobre el nivel del mar, en las montañas Atlas, dentro del Parque Nacional de Toubkal, en Marruecos.

El Kasbah es un hotel de 4 estrellas, con las comodidades modernas, con una mezcla entre lo mejor de la cultura berebere y europea.

Treehotel

El film "El amante del árbol", del director sueco Jonas Selberg Augustsen, narra la historia de tres hombres de ciudad, que para reencontrarse con ellos mismos, con sus raíces, deciden construir una casa del árbol.

El film sirvió de inspiración para crear una serie de habitaciones, a entre cuatro y seis metros de altura, perdidas en el bosque de Harads, Suecia. Queda a 100 kilómetros del aeropuerto más cercano.

Free Spirit Spheres (Canadá)

Podrían compararse con las tradicionales casas en los árboles pero van más allá… Son esferas ancladas en los altos árboles de los bosques tropicales de la isla de Vancouver, en Canadá. Eve, Eryn y Melody, tres esferas bautizadas por su creador (Tom Chudleigh), se asemejan a tres ojos gigantes que parecen dominar con la mirada la inmensidad de los bosques de Vancouver.

Las esferas (con excepción de la más pequeña) cuentan con 5 ventanas, incluyendo un tragaluz, para no perderse un solo detalle del entorno selvático. Por dentro, ofrecen las comodidades de un hotel convencional: cama, un pequeño escritorio, vajilla, energía eléctrica y calefacción.

Se accede a las esferas desde unas escaleras de caracol que bordean los árboles y, una vez arriba, un pequeño puente de madera conduce a la entrada de las “free spirit spheres” (esferas de espíritu libre). Hay límite espacio y de peso. En la web especifican cuál es el máximo permitido para pasar la noche “entre lianas”.

magnifiermenu linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram